¿Qué mascarilla me protege contra el coronavirus?

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En estos días tenemos un cambio importante en las recomendaciones de las autoridades con respecto a las mascarillas.

Hemos pasado de no recomendarlas a un “vamos a tener que llevarlas todos”.

Y, a la vez, te afirman que no te van a proteger, que es “solo para evitar que contagies a otros”.

En el siguiente artículo te indicaré las evidencias que indican que cualquier tipo de mascarilla, incluso las caseras, disminuyen el riesgo de contraer el coronavirus.

Autoridades, medios de comunicación y expertos afirman que no existen “suficientes evidencias científicas” para afirmar que puede ayudar al portador a defenderse de un contagio.

Por supuesto que casi nunca existen suficientes evidencias científicas. Y además, las “evidencias científicas”, como todo en ciencia, son verdades provisionales.

En este artículo quiero decirte que hay evidencias que indican que las mascarillas SI pueden protegerte en un entorno donde hay contagiados por coronavirus.

Y que deberías llevarlas no solo para evitar contagiar a los demás, sino para protegerte a ti mismo.

Hay algunas evidencias científicas que lo avalan.

Que sean suficientes o no, lo dejo a tu criterio.

Mascarillas y respiradores

Tenemos que diferenciar entre respiradores y mascarillas quirúrgicas.

Una mascarilla quirúrgica es un dispositivo con una deficiente sujeción y desechable. Están unidas de una forma laxa a la piel de tu cara.

El aire que inspiras puede pasar por el espacio que quede entre la piel y el material filtrante.

Lo que exhalas también puede escapar por los bordes, pero las gotas de mayor tamaño son retenidas por el material filtrante.

Un respirador en cambio, es una mascarilla cuyos bordes se adaptan a tu cara. Frecuentemente tienen un metal en la parte superior para adaptarlo a la forma de la nariz.

Ofrece una mayor protección al usuario porque sus bordes se adaptan y presionan contra la piel, filtrando el aire que entra o sale.

Historia de las mascarillas quirúrgicas

Las primeras máscaras quirúrgicas se construyeron con capas de gasa de algodón.

Fueron usadas por primera vez por el personal de cirugía a principios de 1900 para prevenir la contaminación de las heridas quirúrgicas abiertas.

Hoy en día las mascarillas quirúrgicas se usan para proteger a los pacientes de las emisiones respiratorias de médicos, enfermeros o visitantes.

Sin embargo, la mascarilla quirúrgica no ofrece una elevada protección frente a contaminantes externos por la razón expuesta-que el aire circula libremente entre la piel de la cara y la mascarilla.

Historia de los respiradores

Los primeros respiradores modernos también se desarrollaron a principios de 1900.

Se fabricaron debido a la necesidad de proteger a los mineros de polvos y gases peligrosos, a los soldados de los agentes de guerra química y a los bomberos del humo y el monóxido de carbono.

Sin embargo, su uso en entornos sanitarios era más bien ocasional, puesto que se trataba de proteger al paciente y no al sanitario.

Aunque parezca increíble, la utilización de los respiradores en hospitales y consultas médicas se remonta a la década de 1990.

En respuesta a la preocupación por la exposición de los sanitarios a la tuberculosis resistente a los medicamentos.

Sin embargo, su uso siguió siendo minoritario.

El despegue de los respiradores

El contagio de sanitarios durante los brotes del síndrome respiratorio agudo severo (SARS), a principios de la década de 2000, hizo que se volviera a prestar atención al uso de respiradores para enfermedades respiratorias infecciosas.

Más recientemente, la gripe pandémica en 2006-2007 originó un debate sobre el papel de las partículas pequeñas en la transmisión de enfermedades y el uso de respiradores para proteger al sanitario.

Aún así, si hasta hace poco acudías a una urgencia de hospital en España, era raro que te encontrases a alguien con respirador. Lo que tenían eran mascarillas quirúrgicas.

Hasta ahora….porque con el coronavirus cambiará también esto.

¿Las mascarillas quirúrgicas protegen algo?

De acuerdo con un estudio de la agencia de salud y seguridad británica, la respuesta es que si.

Encontraron que las mascarillas quirúrgicas reducen la exposición a los virus.

Es verdad que el estudio fue hecho con el virus de la gripe. Pero el coronavirus también es un virus de transmisión respiratoria y no hay razón para pensar que el resultado pueda ser diferente.

Lo que afirma el estudio es que su eficacia es menor que la de los respiradores-ya sabes, los que se adaptan a la cara.

Si quieres protegerte eficazmente, mejor emplear un respirador o mascarilla a secas (sin lo de “quirúrgica”)

La eficacia de los respiradores

Hay dos aspectos importantes del desempeño de un respirador.

El primero, el filtro debe ser capaz de capturar toda la gama de partículas peligrosas, normalmente dentro de un rango de tamaño de 1 a 100 micras (una micra es la milésima parte de un milímetro).

El segundo factor es que debe prevenir la entrada de aire en sus bordes, en el contacto con la piel.

De nada nos sirve un respirador que sea capaz de filtrar partículas muy pequeñas si existen fugas de aire por sus bordes.

Los filtros que se utilizan en las modernas mascarillas quirúrgicas y de respiración se consideran “fibrosos”, ya que están construidos con fibras finas.

El diámetro de la fibra, la porosidad (la relación entre el espacio abierto y las fibras) y el grosor del filtro juegan un papel importante en la capacidad de un filtro para recoger partículas.

Clasificación FFP1,FFP2,FFP3

Existen varias normativas con las que valorar el diferente grado de protección de las mascarillas.

En Estados Unidos el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) establece 8 tipos de mascarillas en función de su resistencia a aceites y el porcentaje de retención de partículas.

Estas normas se basan en la eficacia que tienen los equipos de protección para retener partículas de un determinado tamaño.

En Europa, la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo ha dictado unas directrices a la cual deben adherirse los fabricantes para clasificar las marcarillas (directiva 89/686/EEC) .

Dependiendo de su eficacia al filtrar partículas con tamaños hasta de 0,6 micras, en Europa tenemos las clases FFP1, FFP2 y FFP3 .

FFP en ingles son las siglas de Filtering FacePiece, o dispositivo facial de filtrado.

Mientras más alto sea el número detrás de FFP, mayor protección te brinda la mascarilla.

FFP1. Filtran al menos el 80% de las partículas con un tamaño de hasta 0,6 micras.

FFP2. Deben retener al menos un 94% de las partículas de hasta 0,6 micras.

FFP3.Filtran al menos un 99% de las partículas hasta 0,6 micras.

Está claro, las FFP3 son las más seguras, pues evitan que respiremos un 99% de de las partículas con un tamaño inferior a 0,6 micras.

¿Y que tamaño tiene el virus?

Te tengo que dar una mala noticia; ninguna mascarilla, por eficaz que sea, puede retener con garantías algo tan pequeño como un virus.

A la vez, te voy a dar una buena: el tamaño del virus no importa.

Por qué el tamaño del virus no importa

Los coronavirus más grandes miden hasta 220 nm (0,2 micras).

Esto es la tercera parte del tamaño de partícula que usamos como referencia para medir la eficacia de una mascarilla (0,6 micras).

No tengo datos para decirtelo, pero si un FFP3 retiene un 99% de partículas de tamaño hasta 0,6 micras, sólo podría retener un 10,15 o 20% de partículas del tamaño de un coronavirus.

Sería poco útil como mecanismo de prevención.

Sin embargo, hay algo que debemos tener en cuenta: los virus no viajan solos.

Normalmente salen de una persona (o animal infectado) en gotas de líquido que denominamos aerosoles.

Cuando estornudas, toses o incluso respiras, estás liberando al ambiente una nube de gotas microscópicas donde pueden viajar cualquier virus o bacteria que tengas en el tracto respiratorio.

En otras palabras, el virus viaja en un vehículo que son las gotas de líquido que expulsas.

La mascarilla no tiene porqué retener al virus. Basta con que detenga los vehículos.

¿Y cual puede ser el tamaño de los aerosoles?

Los aerosoles y las gotas de fluído

Si respiramos normalmente, el tamaño de las gotas de vaho pueden ser similares a los de las gotas de agua en una nube.

Estaríamos hablando de gotas entre 10 y 15 micras .

Esto es mucho más que las 0,6 micras que habíamos establecido como medida de la eficacia de los filtros.

Incluso una mascarilla FFP1 es capaz de retener la mayoría de las gotas.

¿Y que hay del tamaño de las gotas cuando tosemos o estornudamos?

Los aerosoles en la tos y el estornudo

Cada vez que tosemos lanzamos al aire unas 3000 gotas de fluido a una velocidad de hasta 80 kilómetros por hora.

Esas gotas que expelimos en un solo golpe de tos pueden contener hasta 200 millones de partículas víricas…¡200 millones!

Cuando estornudamos es aún peor.

Liberamos hasta 40.000 gotas a velocidades que pueden superar los 300 km/h…. ¡más de 2.000 millones de partículas víricas!

Muchas de estas gotas caen al suelo debido a su peso.

Pero la gran mayoría de las gotas son tan pequeñas que no las vemos a simple vista . Tienen un tamaño inferior a 100 micras.

Pueden quedarse flotando en el aire durante horas.

Lo cual significa que en un espacio cerrado y mal ventilado puedes estar respirando el estornudo o la tos de alguien que estuvo allí 2 o 3 horas antes que tú.

De allí la importancia de ventilar bien cualquier espacio donde confluyan personas, sea un supermercado o una sala de urgencias de un hospital.

Según un estudio sobre el tamaño y la distribución de las gotas que expelimos durante un estornudo, la media del tamaño de las gotas es de 320 micras.

La gran mayoría de las gotas de los aerosoles tienen un tamaño superior a 5 micras.

Las gotas de aerosol pequeñas

¿Y las gotas más pequeñas?

Lo más probable es que no importen.

Hay algunos expertos que dudan que un tamaño de aerosol inferior a 8 micras pueda transmitir la infección.

En esta evaluación realizada para el gobierno británico sugieren que los aerosoles muy pequeños no tienen la suficiente carga viral para desencadenar la infección.

De acuerdo a otro estudio, una gota acuosa con un tamaño de una micra puede durar medio segundo en el aire antes de evaporarse. Esto depende de factores ambientales, tales como la humedad relativa y la temperatura.

Pero lo importante es que tengamos en cuenta que los aerosoles demasiado pequeños pueden durar -y desplazarse-muy poco antes de desaparecer.

Es decir, si estás a unas pocas decenas de centímetros del que tose, lo más probable es que no te alcancen las gotas cuyo tamaño sea inferior a unas pocas micras.

Se habrán evaporado.

Supongamos que debemos defendernos de aerosoles de tamaño superior a 5 micras.

Esto es casi 10 veces más que el tamaño de partícula que usamos para valorar la eficacia de los filtros (0,6 micras).

El virus puede que sea muy pequeño, pero viaja en una nave bastante grande.

¿Entonces que tipo de mascarilla me recomiendas?

Depende de donde lo uses.

Si eres personal sanitario que vas a estar en estrecho contacto con pacientes,deberías llevar una mascarilla FFP3.

Las oportunidades que va a tener el virus para infectarte son muchas…y cualquier protección es poca.

Si quieres la mascarilla para ir al supermercado o subirte al transporte público, puedes pasar con una mascarilla más “rustica”.

Razonemos.

La protección que necesitas dependerá del tamaño de la gota y de la distancia a la que nos encontremos del emisor.

Pongámonos en el peor de los casos.

Alguien a tu lado estornuda.

Estás en un ambiente lo suficientemente frío y húmedo para que no exista mucha evaporación.

Además, lo suficientemente cerca para que puedan llegar hasta ti gotas con el tamaño de varias micras antes de que se evaporen.

Ya vimos que una mascarilla FFP1 es capaz de retener el 80% de las partículas hasta 0,6 micras.

¿Y las partículas que tengan un tamaño de 5 o más micras, que son las que te podrían llegar?

De acuerdo con la normativa británica sobre dispositivos de protección respiratoria, los respiradores que cumplen la norma europea FFP1 deben tener una eficiencia cercana al 100% para retener partículas de tamaño superior a 5 micras.

Y, como ya vimos, si bien el virus es más pequeño, viaja a bordo de un vehículo (las gotas de fluido) que es mayor de 5 micras.

Por tanto, en entornos NO sanitarios debería bastarte con una mascarilla FFP1 para minimizar el riesgo de contraer una infección por coronavirus.

Las mascarillas con válvulas

Puedes observar algunas mascarillas que llevan una pequeña estructura de plástico.

Son válvulas que facilitan la salida del aire sin pasar por el filtro.

Son más cómodas para el que las lleva, pues no generan vaho y evitan la concentración de aire viciado en la mascarilla.

Pero no son eficaces para proteger a los demás si estamos contagiados puesto que el aire sale sin filtrar.

Te pueden servir para evitar que contraigas el virus, pero deberías sellar con cinta adhesiva la válvula para evitar que puedas ser un propagador de la enfermedad.

Las mascarillas caseras

En cuanto a las mascarillas caseras, pueden ser tan útiles para evitar la infección como lo sea el material del que esté hecho y lo ajustadas que estén a la cara.

Aquí debemos guiarnos por el sentido común.

Mientras más capacidad filtrante tenga el material, más eficazmente puede protegernos.

El mejor material que puedas tener a mano quizás sean los filtros de las aspiradoras. Suelen estar diseñados para retener alergenos (polen y acaros, principalmente), con lo que la filtración es eficaz.

Si no tienes un buen material con que hacerla, puedes disponer de varias capas del que tengas a mano para hacerla más efectiva.

Y, lo más importante que debes tener en cuenta: que queden lo más ajustado posible a la cara.

Las barbas y las mascarillas

La mejor mascarilla no puede protegerte si el aire entra por los bordes.

Los pelos de la barba impiden un ajuste hermético con la piel, por lo que puede ser una buena idea la de afeitarte a diario hasta que estés inmunizado.

Advertencias sobre este artículo

Como broche final, déjame hacerte 2 advertencias sobre este artículo:

1.- No existe el riesgo cero. Uses la mascarilla que uses, nadie te puede garantizar que no cojas el virus si te expones en un entorno contaminado.

2.- El contenido de este artículo no debes tomarlo como proveniente de una autoridad en la materia. Soy licenciado en Biología Celular y Molecular pero eso no me otorga la capacitación suficiente para aconsejar en asuntos de salud pública.

Bibliografía adicional

Face Masks Against COVID-19: An Evidence Review

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